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¿Porque un perverso puede no evidenciarse durante una evaluación laboral?

Cuando una empresa incorpora a un colaborador que inicialmente muestra un desempeño adecuado, pero tiempo después comienzan a aparecer conductas manipuladoras, transgresiones a las normas, abuso de poder o modalidades vinculares que generan importantes conflictos, suele surgir una pregunta: ¿Cómo es posible que esto no haya aparecido en el psicotécnico?

Una organización de personalidad perversa puede no manifestarse durante una evaluación psicotécnica, incluso cuando ésta se realiza utilizando una batería amplia de técnicas y es administrada por un profesional con experiencia.

Esto no implica necesariamente que la evaluación haya sido incorrecta. Como toda herramienta científica, la evaluación psicológica posee alcances y límites que es importante conocer.

¿Qué entendemos por una organización perversa de la personalidad?

En psicología clínica, describe una modalidad de funcionamiento psicológico que puede caracterizarse por una forma particular de relacionarse con las normas, con el ejercicio del poder y con los demás. Entre sus manifestaciones pueden encontrarse la utilización instrumental de las personas para alcanzar objetivos propios, dificultades para asumir responsabilidad por las consecuencias de las propias acciones, escasa vivencia de culpa frente a determinadas transgresiones y una marcada capacidad para justificar racionalmente conductas que perjudican a otros.

No todas las personas presentan estas características con la misma intensidad, ni estos rasgos son exclusivos de una organización perversa. Algunos pueden observarse parcialmente en otras configuraciones de personalidad. Por ello, ningún indicador aislado permite establecer un diagnóstico estructural.

Una organización perversa puede estar altamente adaptada

Uno de los mayores desafíos para el evaluador es las personas con este tipo de organización de personalidad logran desenvolverse con eficacia en contextos laborales. Pueden presentar un adecuado nivel intelectual, habilidades sociales desarrolladas, un discurso coherente y convincente, buen autocontrol aparente e incluso un desempeño exitoso. En algunos casos, precisamente una de sus fortalezas consiste en construir una imagen social altamente favorable.

Esto hace que durante una evaluación laboral desplieguen recursos adaptativos suficientes como para que los aspectos más problemáticos de su funcionamiento no se manifiesten.

Una organización perversa puede permanecer completamente compensada durante toda la evaluación.

Algunas modalidades características sólo se hacen visibles cuando la persona comienza a trabajar y enfrenta situaciones reales.

Entre ellas pueden observarse:

  • utilización instrumental de otras personas
  • manipulación interpersonal sofisticada
  • transgresión reiterada de normas
  • escasa empatía
  • racionalización permanente de conductas éticamente cuestionables
  • dificultades para asumir responsabilidad por las consecuencias de los propios actos.

Por este motivo, en muchas oportunidades estos indicadores aparecen recién durante el período de prueba, mediante referencias laborales o a través de la observación prolongada del desempeño.

En síntesis, la ausencia de indicadores compatibles con una organización perversa no permite descartarla, del mismo modo que la presencia de algunos indicadores aislados tampoco permite confirmarla.

La práctica profesional más sólida consiste en integrar entrevistas, técnicas proyectivas, pruebas psicométricas, referencias laborales y otras fuentes de información tratar de detectar indicadores de riesgo relevantes para el contexto organizacional.

Reconocer estos límites no debilita el valor del psicotécnico. Por el contrario, constituye una condición esencial para realizar evaluaciones técnicamente rigurosas, éticamente responsables y verdaderamente útiles para la toma de decisiones en las organizaciones.

 

 

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