+(5411) 6848-2031

Consumo de alcohol y evaluación psicotécnica

¿Qué puede detectar una evaluación laboral y cuáles son sus límites?

La preocupación por un posible consumo problemático de alcohol suele aparecer, en el contexto de una evaluación psicotécnica, principalmente en dos situaciones:

  • Cuando un colaborador presenta cambios o comportamientos durante su desempeño que llevan al empleador a preguntarse si podrían estar relacionados con el consumo de alcohol.
  • Cuando, durante una evaluación de ingreso, el profesional identifica indicadores psicológicos o conductuales que podrían resultar compatibles con un patrón de consumo problemático.

Frente a estas situaciones, es fundamental diferenciar entre una ingesta ocasional, un patrón de consumo riesgoso y un trastorno por consumo de alcohol. No se trata de situaciones equivalentes y, por lo tanto, tampoco pueden evaluarse ni interpretarse del mismo modo.

¿Qué puede evaluar un psicotécnico?

La evaluación psicotécnica laboral no tiene como objetivo diagnosticar una adicción ni determinar si una persona consumió alcohol recientemente. Su función es analizar recursos psicológicos, modalidades de comportamiento y condiciones que puedan incidir en el desempeño y en la adecuación a las exigencias del puesto.

Cuando el consumo es ocasional, es posible que la evaluación puede revelar manifestaciones indirectas, tales como:

  • Dificultades en la regulación emocional.
  • Impulsividad o menor control de los impulsos.
  • Disminución de la atención y la concentración.
  • Fallas en la planificación o en la capacidad de juicio.
  • Conductas evitativas o tendencia a minimizar dificultades.
  • Inestabilidad en el rendimiento.
  • Problemas para sostener responsabilidades y respetar normas.

Sin embargo, estos indicadores son inespecíficos. Pueden responder a múltiples causas y, considerados de manera aislada, no permiten concluir que existe un problema relacionado con el alcohol.

Cuando el patrón de consumo es más frecuente, riesgoso o sostenido en el tiempo, estas dificultades pueden adquirir mayor intensidad, consistencia y repercusión funcional. En el ámbito laboral, podrían comprometer la confiabilidad, el cumplimiento de procedimientos, la toma de decisiones y el control emocional

Indicadores no equivalen a diagnóstico

Ante este tipo de hallazgos, la responsabilidad del profesional consiste en describir las manifestaciones observadas, evaluar su consistencia y analizar su posible impacto frente a las exigencias concretas del puesto. Sin embargo, no sería ético formular un diagnóstico de “alcoholismo” a partir de una evaluación psicotécnica ni establecer una relación causal que las técnicas utilizadas no permiten demostrar.

También debe considerarse que algunas de las manifestaciones señaladas pueden relacionarse con otras condiciones, como ansiedad, depresión, estrés, falta de sueño, consumo de medicamentos, enfermedades médicas o situaciones personales críticas.

Del mismo modo, no existen signos exclusivos de consumo problemático de alcohol en técnicas como Bender, Zulliger, gráficos, Desiderativo u otras herramientas proyectivas. Estas pueden revelar dificultades de regulación, impulsividad, fragilidad emocional o disminución del rendimiento, pero no permiten identificar por sí mismas cuál es su causa.

¿Cuál es entonces el aporte de la evaluación psicotécnica?

Aunque la evaluación psicotécnica no pueda confirmar un trastorno por consumo de alcohol, sí puede aportar información relevante sobre el funcionamiento actual de la persona y los eventuales riesgos para su desempeño.

En un proceso de selección, la valoración de recomendación o no del postulante para el puesto al cual se postula, debiera fundamentarse en las dificultades efectivamente observadas y en su incompatibilidad con las exigencias del puesto, no en la presunción de que consume alcohol.

En el caso de un colaborador que se encuentre desempeñandose en la organizaicón, la evaluación puede brindar al empleador una mirada profesional sobre los recursos que la persona conserva, las funciones que podrían encontrarse comprometidas y la conveniencia de solicitar una evaluación clínica o médica complementaria.

Por lo tanto, el principal aporte del psicotécnico no consiste en detectar o descartar “alcoholismo”, sino en identificar si existen alteraciones cognitivas, emocionales o conductuales capaces de afectar el desempeño, la confiabilidad o la seguridad laboral.

La diferencia es central: la evaluación psicotécnica no diagnostica la causa, pero puede advertir sus posibles efectos funcionales y contribuir a que la organización tome decisiones de que se trate con información más certera.

 

 

Share This Story!

You may also like